"En ningún momento he pretendido teorizar sobre la maternidad"

Amaya Ascunce. //Foto: María Matos Elices
Amaya Ascunce está triunfando con "Cómo no ser una drama mamá", un libro de humor sobre los consejos que las madres dan a sus hijos pequeños y a los no tan pequeños.

Por: María Matos Elices

El pasado 27 de junio MirArte Magazine entrevistó a Amaya Ascunce, una de las nuevas promesas de la literatura de humor. El 3 de mayo la periodista, actualmente coordinadora de la web elle.es, sacó a la venta su primer libro, "Cómo no ser una drama mamá", que en dos meses publicó su cuarta edición. En este proyecto, Amaya ha recopilado todos los post que lleva escribiendo durante tres años en el blog del mismo nombre, y que ha tenido un gran éxito entre los internautas, sobre los disparatados consejos que le daba su madre de niña y ahora, de adulta. 

"Cómo no ser una drama mamá" es un libro para pasar el rato, para reirse de uno mismo y recordar momentos comunes de la infancia de todos nosotros. Una conversación con la autora es igual de amena, de entretenida. Una mujer risueña, habladora y apasionada por la escritura. Esperemos que disfruteis de la entrevista tanto como nosotras lo hicimos aquella tarde. Y cuando termineis de leerla, seguro que bajais a la librería de la esquina o entrais en su blog.



MirArte: ¿Qué es para ti una drama mamá? ¿En qué se diferencia de una madre normal? 
Amaya Ascunce: Yo creo que las otras madres no existen, no he conocido a ninguna. Mi madre, mis tías, las madres de mis amigas, todas eran un poco drama mamás. Dicen que haberlas haylas, pero yo no las he visto.
Una drama mamá es una madre normal, pero que le añade un poco de drama a los consejos para que no te quede más remedio que obedecerla. En vez de decirte que tragarte un chicle es malo, te dice que si te tragas un chicle se te van a pegar las tripas. Ella sobre todo quiere condicionarte para que la obedezcas. La otra característica de las drama mamás es que da igual la edad que tú tengas, ella va a seguir dándote los consejos, va a seguir ahí diciéndote que te retires el pelo de la cara.

"Una drama mamá añade drama a las cosas para que
 la obedezcas y te sigue dando consejos tengas la edad que tengas"

M: ¿Es bueno tener una drama mamá?
A: Como hijo es muy cansado mas que negativo o positivo. Ellas lo único que pretenden es que tú seas mejor persona, lo que pasa es que hay cosas que no deberían decirte con una edad. Tú ya eres un adulto y no necesitas que tu madre te recuerde que tienes que apagar los fuegos. Es más, porque ella te lo diga, tú no te vas a acordar. Realmente ya estás formado y si eres despistado, lo eres. La parte positiva que tiene es que tratan siempre que tú seas mejor persona y que no deja de ser más que una demostración de su preocupación por educarte.

M: ¿Cómo surgió la idea de escribir un blog sobre las drama mamás?
A: Ojalá en la vida uno se planteará todo tanto. En realidad fue una tontería. Estaba en mi casa un día, ella me dio un consejo, que apagara los fuegos al salir de casa. Yo tenía 30 años y decía "por qué sigue diciéndome estas cosas". Pensé "cuántas de estas cosas me dice" y al escribirlas dije “qué libro más tonto para venderse el día de la madre”. "Yo me forro, me retiro y ya está". Pero escribir un libro es un trabajo ímprobo, yo no me sabía que llevaba tanto trabajo. No tenía tiempo mental y no era capaz de sentarme y pensar "voy a empezar un proyecto que me va a costar acabarlo tres años". Como me dedico a Internet, pensé que podía ser interesante que podía enseñar muchas de las cosas con las que no puedes jugar cuando trabajas en una empresa grande. Así que me lo planteé como un blog que, si funcionaba y a la gente le hacía gracia, lo presentaría a una editorial.

"Yo creo que Planeta no me hubiera publicado el libro 
si sólo hubiera ido con la idea"



M: ¿Esperabas que el blog tuviese tan buena acogida entre los internautas?
A: No. No esperaba que tuviera tantas visitas y sobre todo, que creciera tan rápido. A mí me pilló de sorpresa, fue porque ElPaís.com habló del blog. Ya tenía tráfico al firmar en otros blogs, pero el día que habló El País llegué a las 7000 visitas. Se me fue de las manos completamente, tanto que yo no había dicho ni en mi trabajo, ni a mis amigos, ni a mi madre que tenía el blog. Tuve que confesar muy rápido.
Para mí fue demasiado rápido, yo no había decidido esa parte. Pero luego ha estado muy bien. Después, se lo presenté a Planeta. Como la idea de un libro la tenía desde un principio monté los post en un pdf y me dijeron que sí a la primera.

M: ¿Cómo se tomó tu madre que escribieras sobre ella de manera cómica?
A: Cuando le confesé que tenía un blog, no tenía ni idea de lo que era. No sé lo tomó tan mal. Lo iba leyendo, le hacía gracia, se lo empezó a enseñar a los amigos, etc. Pero ella no leía mucho porque no sabía navegarlo hacia atrás.
Al contárselo me empecé a autocensurar al escribir. Seguía hablando de las mismas cosas, pero no era tan cañera porque sabía que ella lo estaba leyendo. Pero un día ella me recriminó en mitad de una conversación “esto vas y lo pones en el blog y ya verás cómo la gente dice que tengo razón”. Al ver que ella entraba en el juego, acabé con esa autocensura que nadie percibió.
Mi madre está super orgullosa, es la persona que más veces lo ha comprado en este país. Leyendo el libro sí que hay veces que me ha llamado y me ha dicho “cómo has podido poner esto". Pero se lo ha tomado bien porque, tanto ella como mi padre, tenían mucho sentido del humor.

M: ¿Pensabas que el libro iba a tener éxito después de haber publicado algo similar en Internet?
A: Sí. Soy alguien que viene de Internet así que tengo bastante claro que eso que dicen de que Internet se come el papel es mentira. Hay públicos distintos y formas distintas de disfrutar lo mismo. No pensaba que fuera un handycap, todo lo contrario, creí que era un medio que te asegura que hay gente que te sigue, que te conoce y que ha probado algo de lo que tú escribes. Incluso pensaba que esas personas podían regalarlo. A mí me ha ayudado muchísimo empezar en Internet. Yo creo que Planeta no me hubiera publicado el libro si sólo hubiera ido con la idea. Y tampoco creo que hubiera tenido tanto éxito porque mucho se debe a que la gente me acompañó en la aventura.
Ha habido un componente de suerte bestial que es que medios de comunicación  muy grandes se han interesado por el libro, algo que no lo esperábamos. Sacar un libro en el telediario de Antena3, Telecinco o Cuatro es una cosa complicadísima en este país.

M: ¿Te planteas seguir con el proyecto en la web?
A: No tengo intención de seguir exactamente con el mismo blog sólo por alargarlo. Si me apetece, seguiré con él porque me lo paso bien, pero no me quiero presionar diciendo que voy a escribir una segunda parte.

M: Javier Urrutia y Supernanny han colaborado en el libro, ¿qué han aportado?
A: Al hablar de maternidad en el blog sin ser madre ni experta, todo el mundo se me echaba encima. Es un tema que todo el mundo se toma muy en serio. A mí me parece que se puede frivolizar y sacar humor sobre todo en la vida. Pero publicar un libro sin conocimientos de maternidad ya me parecía muy osado. Para no jugármela decidí incluir una pequeña compensación de los expertos, que aportara un poco de racionalidad. Yo sólo estoy jugando y contando mis batallitas. En ningún momento he pretendido teorizar sobre la maternidad.

"Parece que los periodistas ya somos afortunados 
por dedicarnos a algo que nos gusta"

M: ¿Cómo está el mundo del periodismo actualmente?
A: El periodismo se está asemejando cada vez más a la literatura, convirtiéndose en una profesión que no da para vivir. Me parece muy triste, realmente es un trabajo que requiere muchas horas y debería ser recompensado debidamente. Sin embargo, parece que los perodistas ya somos afortunados por dedicarnos a lo que nos gusta y por tanto, no necesitamos una compensación económica.
Si tuviera que volver a entrar a la facultad, no estudiaría periodismo, a pesar de que me encanta y de que he sido una de las afortunadas. Pero es muy difícil disfrutar de esta profesión.

M: ¿Qué consejo darías a los futuros periodistas?
A: Les diría que hicieran de su nombre una marca, que asociaran su nombre a un contenido muy nicho y lograran gustar a la gente y tener muchos seguidores. Así es más fácil que un medio se interese por ti. Además, tienen que tener claro que la especialización que elijan debe tener una salida comercial. Es algo que a veces se nos olvida a los periodistas.

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